El TDCM es muy frecuente en niños con TDAH, ( transtorno deficit de atención con hiperactividad),
Sindrome de Tourette o dislexia del desarrollo.
En los niños pequeños se puede observar torpeza en sus movimientos, retraso en la adquisición de hitos motores como la marcha o el gateo, y posteriormente en dificultades para abrochar botones o con los cordones de sus zapatos. Los niños mayores pueden tener dificultades en actividades de modelaje, deportes, dibujo y la escritura y en la ejecución de instrumentos musicales.
Tras este nombre cientifico de TDCM se encuentra escondido el "síndrome del niño torpe" o displaxia, disturbio en el desarrollo que se manifiesta con una dificultad en el manejo del cuerpo, del espacio y del tiempo. Tiene que ver con una dificultad o incapacidad para realizar movimientos que implican cierta coordinación, por ejemplo atarse los cordones, utilizar cubiertos, escribir, etc.
Los sintomas mas significativos son:
- Aprendizaje tardío. Los niños dispráxicos aprenden más tarde que otros niños determinadas acciones, como hablar, sentarse, ir al baño, gatear.
- Dificultades en la realización de movimientos. A medida que el niño crece, se hace más evidente los signos del síndrome del niño torpe,
es así que aparecen dificultades en la realización de movimientos
sutiles como atarse los cordones, usar los cubiertos, escribir, entre
otros.
- Falta de equilibrio y coordinación. No tiene en cuenta las
dimensiones espaciales, es por ello que realizan movimientos torpes y
descuidados.
- Dificultades de aprendizaje. Inadecuada coordinación en los
movimientos que requieran la utilización de tijeras, lápices, dibujar.
También aparecen problemas en el habla.
- Problemas de concentración. Los niños dispráxicos suelen tener grandes dificultades para centrarse en única tarea, tienden a distraerse fácilmente.
- Inquietud. Éstos niños suelen estar en constante movimiento, teniendo dificultades para quedarse tranquilos.
- Habilidades sociales. Los niños con dispraxia tienen grandes dificultades para establecer amistades. Son niños que se aburren fácilmente.
- Memoria a corto plazo y organización.
Tienen dificultades de recordar instrucciones, recomendaciones recién
dadas. También presentan una mala organización para la realización de
las tareas.
Consejos
- Es importante concurrir a un
psicomotricista para la reeducación, ya que la dispraxia permanece a lo
largo de la vida. Cuanto antes se comience con el tratamiento, mejor
pronostico
- La manifestación de los síntomas dependen de la edad y de las características del niño.
Un niño con planificación motora pobre y dificultades en psicomotricidad gruesa tendrá dificultades para participar en actividades físicas y deportivas, particularmente los deportes de balón.
La escritura es una actividad compleja que combina muchas destrezas en las que estos niños tienen dificultades por lo que frecuentemente se convertirá uno de sus mayores problemas durante la escolarización.
También aparecen dificultades en la interacción con otros niños. Las dificultades motoras gruesas y finas, la pobre planificación y la disfunción de integración sensorial pueden hacer difícil la implicación del niño en juegos y actividades. Las dificultades del habla y el lenguaje pueden hacer que lacomunicación con otros o el entendimiento de las reglas del juego sean difíciles y les excluya.
Estos niños pueden tener comportamientos difíciles de manejar: gritos, rabietas, comportamiento agresivo… Estas conductas pueden deberse a la falta de atención y concentración, altos niveles de frustración y poca motivación. El estilo educativo de los padres y sus expectativas tienen también gran importancia en este aspecto comportamental. Es conveniente que desde que los niños son pequeños aprendan estrategias para enfrentase a las dificultades con las que se van a encontrar con más frecuencia. Para ello se les debe entrenar en habilidades de la vida diaria y realizar una terapia que le ayude a desarrollar las tareas que le resulten más difíciles.
Aplicar las técnicas de mejora de la autoestima que le van a ayudar a aceptar su situación y a valorar aquellos aspectos de sí mismos que no habían apreciado. Por ello es muy importante trabajar las habilidades que ya poseen e intentar potenciarlas al máximo.
También es necesario enseñarles a manejar y encauzar emociones, aprender a identificar los pensamientos negativos que producen esas emociones e intentar sustituirlos por otros. Los pensamientos derrotistas llevan a emociones negativas, depresión etc. Por lo tanto si se aprende a sustituir estos pensamientos por otros el niño estará protegido frente a posibles trastornos emocionales en un futuro.
Cuando la dispraxia afecta a la coordinación y equilibrio les puede ayudar aprender a tocar un instrumento, realizar actividades como cortar con tijeras, subir y bajar escaleras, jugar con plastilina, escribir, pintar, etc.
Cuando el aspecto más afectado es el habla conviene realizar un entrenamiento logopédico.
Cuando el aspecto más afectado es el habla conviene realizar un entrenamiento logopédico.
Cuando el área emocional está afectada, la terapia debe ir más encaminada a trabajar las habilidades sociales, la empatía, estrategias para enfrentarse a situaciones novedosas, resolución de problemas, etc.



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